Hoy no ha sido el día más tranquilo de mi vida. Me he levantado tarde y he comido mal. He salido a la calle y no encontrado nada. He cabilado mucho: pensar, pensar, pensar. Y todo por culpa de tanta gente que me da tanta pena, que buscan problemas en cualquier tema, y me marean, me despistan, me bloquean, me envuelven en un rollo que ya no hay quién se lo crea.